Isla de la Olla

Costa Blanca Charter—
El pequeño tesoro frente AlteaLa Isla de la Olla, el pequeño tesoro frente Altea
Desde el mar
Llegar a la Isla de la Olla en barco es una de esas experiencias que te reconcilian con el Mediterráneo. A pocos minutos de la costa, esta pequeña isla aparece rodeada de aguas claras y tranquilas, perfectas para fondear sin prisas. Desde el mar, el contraste entre la roca oscura de la isla, el azul intenso del agua y el blanco de Altea al fondo es simplemente espectacular. Es un lugar ideal para darse un baño, practicar snorkel o relajarse en cubierta con algo fresco mientras el tiempo parece detenerse. Además, al estar protegida del oleaje en muchos días, es una parada muy habitual y cómoda tanto para quienes alquilan barco por primera vez como para los más habituales.
Desde tierra
Desde la costa, la Isla de la Olla es un icono del paisaje alteano. Se ve claramente desde la playa de la Olla y desde varios puntos del paseo marítimo, convirtiéndose en una referencia constante para locales y visitantes. Al atardecer, la isla se tiñe de tonos dorados y rojizos, creando una estampa perfecta para fotos y paseos tranquilos. Es uno de esos lugares que, aunque lo tengas delante, te invita a pensar: “algún día tengo que llegar hasta allí en barco”. Y la verdad… merece mucho la pena.
Un plan perfecto en la Costa Blanca
Visitar la Isla de la Olla en barco es un plan sencillo, bonito y muy mediterráneo. Ideal para pasar la mañana fondeados, comer a bordo y volver con la sensación de haber descubierto uno de esos rincones que hacen especial navegar por la Costa Blanca.